Mi primer papel en el colegio fue hacer de piedra en el fondo del escenario. Quería aspirar a más. Surgieron papeles de flor, de parte trasera de burro( culo de burro y rabo de burro), hasta que por fin un día me dieron mi primer papel protagonista. Debía ser la piel de un tambor. Cuando terminé la escena, puede hacerme a la idea de lo que significaba ser actor. Ningún otro papel me vino a medida, por eso jamás me etiqueté y hago prácticamente cualquier cosa que tenga ojos. Ya no hago papeles de piedra.




Si buscas quien se mueva como un pez en el agua en el teatro de lo efímero, deja de buscar. Ya lo has encontrado. Tablas no me faltan, llevo toda la vida improvisando. Imagina.

La imaginación del ser humano tiene sus límites y necesita de la improvisación para provocarlo.
Improvisar, lo que es improvisar, me gusta bastante y se me da mejor. La disfruto.




¿Qué quieres que te diga?
¡Me gusta vivir del cuento! De los míos, de los tuyos. ¿Qué quieres que te cuente? Cuentos, historias, leyendas, pamplinas, embustes, comidillas, noticias, supersticiones, augurios, sueños, videncias y vivencias, trabalenguas, adivinanzas. Si la gama de colores te parece breve o escasa, acepto ruegos y sugerencias. Abierto siempre, dispuesto a recibir sugerencias. Con todo juego, y aún más con las palabras.

Déjate embaucar por mi verborrea, enrédate en mi gramática parda.